Mientras que durante la década de los 60 y los 70 se producía abundante bibliografía que recomendaba descentralizar la asistencia y disminuir la población y los ingresos en hospitales psiquiátricos, en España se seguían construyendo psiquiátricos en los que predominaba la custodia de los internos sobre su atención médicosanitaria y su seguridad jurídica.
En 1975, el "Informe al Gobierno de la Comisión Interministerial para la Reforma Sanitaria", donde se abordan las características de la Atención a la Salud Mental, se expone que "dentro de una asistencia sanitaria disgregada, caótica y anacrónica, destaca el estado de subdesarrollo e inadecuación del sector psiquiátrico, que representa el papel de cenicienta" (Comisión Interministerial, 1975)
Tras la creación en 1983 de la Comisión Ministerial para la Reforma Psiquiátrica, en abril de 1985 el informe elaborado por la citada comisión recomienda "el desarrollo de servicios de rehabilitación y reinserción social necesarios para una adecuada atención integral de los problemas de la persona con enfermedad mental, buscando la necesaria coordinación con los servicios sociales". Básicamente viene a decir que la salud mental es un aspecto específico, pero inseparable, de la salud general y que la integración de asistencia psiquiátrica del sistema de salud estará orientado hacia un modelo sanitario que asume los aspectos bio-psico-sociales del enfermar.
El 25 de abril de 1986 la Ley General de la Sanidad, origen del actual Sistema Nacional de Salud, en su artículo 20, establece el carácter comunitario de los servicios de salud mental, con derecho de los pacientes al acceso a los mismos; el carácter público, universal y gratuito, debiendo potenciar las estructuras intermedias y extrahospitalarias y con mención expresa a la hospitalización psiquiátrica en unidades de los hospitales generales, desarrollo de servicios de rehabilitación y reinserción social.
Esto supuso un avance en algunos aspectos de la salud mental y de la asistencia psiquiátrica y facilitó la creación de unidades específicas de salud mental, así como unidades de hospitalización psiquiátrica en Hospitales Generales. Sin embargo, su puesta en práctica significó el desmantelamiento de otros recursos, que no se acompañó de la creación de otros alternativos, necesarios para la atención especial de las personas con enfermedad mental crónica.
En 1976, algunos familiares de personas con enfermedad mental que ya habían realizado un intento de asociación en 1968, crean la cooperativa Nueva Vida, que se disolvió para, años más tarde, en 1981, constituirse en la Asociación Psiquiatría y Vida de Madrid.
También en 1976, en la provincia de Alava se constituye la Asociación Alavesa de Familiares de Enfermos Psíquicos ASAFES, que en la actualidad sigue en funcionamiento. En 1979, en Barcelona se constituye AREP, la Asociación para la Rehabilitación de Enfermos Psíquicos, que aún sigue activa. En 1980, se crean asociaciones similares en La Coruña, en Murcia, en Valencia, en Tenerife y en La Rioja.
En marzo de 1982, Margarita Henkel Thim, familiar de una persona con enfermedad mental y más tarde presidenta de FEAFES, envía una carta al periódico local "La Rioja" con el título "S.O.S. ¿Dónde se van los enfermos psíquicos?", en la que invita a todo el que quiera formar una Asociación de Familiares a llamar a un número de teléfono. "Son tres las familias que me llaman. Nos constituimos en Junta Gestora, seguimos reuniéndonos todas las semanas, buscando más familias con entrevistas, consultas. Fue una labor muy dura. Primero por el ocultismo de la familias y segundo por el sigilo profesional", explicó Margarita Henkel en el I Congreso Estatal de Asociaciones de Familiares de Personas con Enfermedad Mental, en su ponencia "Roles a asumir por los diferentes miembros y estamentos de las asociaciones". Valencia 8 y 9 de febrero de 1984.
En marzo de 1983 se celebra la Asamblea Constituyente con las asociaciones de las provincias de Álava, Valencia y Murcia de la Federación Estatal de Asociaciones de Familiares de Enfermos Psíquicos (FEAFES). Años más tarde, en 1991, pasó a denominarse Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Enfermos Mentales, debido a que el aumento de Asociaciones en las diferentes comunidades autónomas propicia la creación de Federaciones autonómicas, valorando este tipo de organización federativa un modelo oportuno y rentable para la coordinación, homologación y comunicación internas.
FEAFES fue declarada de utilidad según O.M. de 18 de diciembre de 1996.